Posts Tagged ‘futuro’
Por Leo Prieto
¿Cómo acabamos la pobreza? Una pregunta que todo el mundo quisiera responder y resolver lo antes posible, pero no hay una respuesta fácil. Humildemente, quiero proponer uno de los caminos que debemos seguir y que probablemente pueda ser el más efectivo de todos: La tecnología. Un niño con acceso a Internet, sea rico o pobre, tiene acceso a la misma cantidad y calidad de información.
En la ciudad de Cañete, a 137 kilómetros de Concepción, no hay cines, ni grandes bibliotecas o extensas tiendas de música. Sin embargo, en un viaje que hice a dictar un taller, se me acercó un joven de 11 años y me entregó su tarjeta de presentación, impresa sobre cartulina con la impresora de su casa. Decía “Astrónomo Aficionado” junto a la dirección de su blog. Cuando le pregunté dónde aprendía sobre astronomía, me respondió lo que quizás debería haber sido obvio: “En Internet.
También fui un niño con la suerte de tener internet en mi casa. En mi caso, mi curiosidad personal me permitió acceder a la web en 1993, a los 13 años, cuando no había ni un ápice de información comparado con lo que podemos encontrar hoy. A los 16 años ya ganaba plata haciendo sitios web con los conocimientos que había aprendido… en internet. A los 18 me independicé y dejé de recibir soporte económico de mi familia. Hasta el día de hoy, mi único título universitario son las horas que he pasado hablando en universidades gracias a los conocimientos que aprendí en internet — y las cuentas las pago gracias a esos mismos conocimientos.
Hoy un niño en Cañete, o cualquier rincón de Santiago, que tenga acceso a internet tiene una ventaja sobre el resto.
En Santiago el 66% del segmento ABC1 tiene acceso a internet, mientras que en el D es sólo un 14%. Ni hablar del E. La brecha digital es un reflejo de la diferencia de oportunidades de la brecha social.
Siempre he debatido que así como existe alumbrado público gratuito (sin pago directo por parte de los ciudadanos), debería existir Internet público gratuito.
Hoy la tecnología presenta la posibilidad de acabar la brecha social, pero si el acceso no es equitativo, también la aumenta.
Es difícil que las familias de escasos recursos justifiquen un computador con internet, cuando un televisor cuesta desde $50.000 pesos y los 6 canales que transmiten farándula día y noche son gratis.
Especialmente sorprendente es ver que los jóvenes que pasan más horas en internet, leen y escriben mejor en inglés, permitiéndoles acceder a una oferta cultural y laboral global desde cualquier rincón de Chile.
Si no actuamos luego para acortar la brecha digital, la brecha social va a seguir creciendo.
Revista Foco N° 7, Santiago 2.0

Estudiosos del MIT están creando este nuevo diseño de ciudad: una plataforma abierta en la cual los ciudadanos e instituciones podrían cargar y descargar, a la perfección, todos los tipos de datos en tiempo real. Una suma de wikipedia con Google Earth, que se renueva a cada instante y nos ayuda a tomar decisiones inteligentes. Aquí, los propios autores de este revolucionario proyecto, revelan sus sueños y avances.
Por Filippo Dal Fiore, Rex Britter y Andrea Vaccari
Trate de imaginar cómo una ciudad podría funcionar del modo más eficiente. Requeriría que fuera posible asignar de manera óptima recursos escasos como son la electricidad, agua, movilidad de la gente y bienes (mercancías). En el mundo ideal, tales recursos serían dispuestos sólo donde y cuándo fueran necesarios, en la medida que se necesitaran. Uno de los problemas más grandes para lograr algo así es la carencia de conocimiento. De verdad, sólo tenemos una idea vaga de la demanda de servicios, porque no sabemos dónde está la gente y donde estará después.
Nuestra iniciativa “Wikicity” apunta a la creación de ciudadanos e instituciones involucrados en la impulsión de un sistema de control en tiempo real.
La mayor parte de sensores desplegados en las ciudades son apuntados para supervisar el tráfico y los niveles de contaminación o las posiciones y actividades de los teléfonos móviles. Pero también pueden ser usados para sentir la presencia de la gente.
Los datos de ubicación de teléfonos móviles pueden entregar información importante sobre la concentración y los pesos relativos de las actividades humanas en el ambiente urbano. Por ejemplo, podemos descubrir reuniones públicas y embotellamientos; estimar cuáles vecindades están más atestadas a ciertas horas de un día; reconstruir el modelo en que se viaja diariamente al lugar de trabajo. Todo esto, sin saber qué persona es la que está detrás de los datos, para no afectar la intimidad de los individuos
Nuestro objetivo ambicioso es inventar una tecnología rentable para proporcionar un censo exacto, en tiempo real, de la población, distinguiendo al peatón de los autos, a la gente al aire libre de los espacios abiertos. Todavía no sabemos cuán lejos podemos llegar en esta empresa; pero si tenemos éxito, tendremos la mejor base de conocimiento para permitir todo tipo de sistemas de control en tiempo real.
Idealmente, un beneficio adicional de involucrar a las personas en la detección de las actividades, es que ellas pueden comenzar a ver los problemas como propios, y sentir que deben colaborar en su solución. Wikicity puede estimular la responsabilidad de la gente de la ciudad. Claramente se requiere algún nivel de cambio conductual para hacer la ciudad más eficiente y esto ayudará a la sensibilización de la gente con la ciudad y su funcionamiento.
Entonces, podemos imaginarnos todos aquellos datos que cobran sentido si son consultados en tiempo real, por un dispositivo móvil. Tomemos como ejemplo la información sobre estacionamientos disponibles: si sus bases de datos fueran colocadas en Wikicity y los conductores pudieran tener acceso a ellos vía sus teléfonos móviles, ahorrarían tiempo, evitarían contaminar y provocar congestión. De la misma manera, la información sobre condiciones de tráfico ayudaría a los autos policiales y ambulancias a alcanzar sus destinos más rápidamente. La publicidad geo-referida en tiempo real y ofertas de último minuto podrían orientar a turistas y consumidores, cuando ellos quieran estar informados. Los autores son integrantes del Laboratorio de Ciudad Senseable en MIT. http: // senseable.mit.edu
Revista N° 7, Santiago 2.0
